El vicepresidente del Govern de Catalunya, Oriol Junqueras, ha expresado su convicción de que el Estado continuará persiguiendo la inhabilitación de miembros del ejecutivo regional, como parte de una estrategia más amplia de presión sobre los líderes soberanistas. En una entrevista emitida hoy por Catalunya Ràdio, Junqueras sugirió que su nombre podría estar también en la lista de aquellos que enfrentarán acciones legales en el futuro.

Críticas a la politización de la Justicia

A lo largo de la entrevista, Junqueras no escatimó en críticas hacia el sistema judicial español, al que calificó de politizado. El vicepresidente mencionó, por ejemplo, que el actual presidente del Tribunal Constitucional es un exmiembro del Partido Popular, insinuando que existe un sesgo en las decisiones judiciales que afectan a los movimientos independentistas. 'Se pondrán todas las dificultades que puedan. No hace falta ser profeta para darse cuenta de la situación', afirmó.

Determinación en el proceso soberanista

A pesar de las inhabilitaciones que ya están en curso, Junqueras reafirmó su compromiso con el proceso soberanista, considerando que el éxito del mismo reside en la determinación de los ciudadanos. 'Si logramos ganar, no habrá inhabilitación posible', aseguró, al tiempo que reiteró que la celebración de un referéndum sobre la independencia de Catalunya sigue vigente. Aunque no ofreció detalles específicos sobre la fecha del referéndum, expresó que 'habrá un día soleado' para llevarlo a cabo, haciendo alusión al optimismo que siente sobre el futuro de la causa independentista.

Previsiones históricas y reflexiones sobre el futuro

El vicepresidente también se refirió a su papel anterior como historiador y guionista en Catalunya Ràdio, donde en 2007 anticipó que Catalunya declararía su independencia el 1 de enero de 2016. En este sentido, Junqueras explicó que 'no hemos fallado por falta de ganas', aunque luego realizó una advertencia sobre su actual rol institucional, indicando que se limitaría a hablar de realidades actuales y no de especulaciones futuras. Sin embargo, se mostró confiado de que en el año 2027, Catalunya habrá estado celebrando su independencia y su transformación en una república.

La postura del Tribunal Constitucional

Por último, Junqueras lamentó que el Tribunal Constitucional impida regularmente iniciativas políticas en Catalunya, planteando que existe una alta probabilidad de que, en un futuro cercano, dicho organismo legal actúe contra el referéndum que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, planea convocar. Esta percepción de una justicia sesgada y políticamente influenciada podría, según analistas, agravar el clima de tensiones entre el Govern y el Estado.