La situación de las oficinas de extranjería en Cataluña es cada vez más crítica debido al aumento en el número de solicitudes de regularización de extranjeros. A finales de junio de 2026, se habían presentado un total de 257.602 expedientes en la región, lo que representa aproximadamente un cuarto del total de solicitudes en toda España. Este incremento está generando un notable desbordamiento en las comisarías y oficinas dedicadas a estos trámites, que se encontraban operando al 81.2% de su capacidad a fecha del 22 de junio.

La necesidad de la Tarjeta de Identidad de Extranjero

Aquellos solicitantes que obtengan una respuesta positiva en sus trámites de regularización tienen como siguiente paso solicitar la Tarjeta de Identidad de Extranjero (TIE) en un plazo máximo de un mes. Sin embargo, el proceso para obtener dicha TIE se ha complicado en varias localidades de Cataluña, especialmente en Barcelona y Lleida, donde hasta el 22 de junio no se estaban ofreciendo citas previas para la toma de huellas, un requisito indispensables para la obtención del documento. Esta situación contrasta con lo que ocurre en Girona y Tarragona, donde el acceso a las citas sigue disponible.

Además, en el contexto nacional, se conoce que de las 50 provincias de España, solo en 36 se puede solicitar cita para estos trámites. Otras comunidades como Madrid y la Comunidad Valenciana, que han recibido un número significativo de solicitudes con 202.424 y 167.286 respectivamente, también están experimentando un nivel notable de congestión, aunque ligeramente menores que en Cataluña, con tasas de saturación del 50.5% y 55.7%. En total, estas tres comunidades autónomas agrupan más de la mitad de las solicitudes realizadas en el país.

La Central Sindical Independiente de Funcionarios (CSIF) ha denunciado las condiciones laborales en las oficinas de documentación de la Dirección General de Policía, que se ven afectadas por un continuo mal funcionamiento de las aplicaciones informáticas necesarias para gestionar estas solicitudes. Este problema, que ya afecta en su día a día, se espera que se intensifique durante el periodo estival, cuando muchos empleados se encuentran de vacaciones, lo que agrava aún más la situación crítica de atención al público, justo en un periodo de alta demanda por la expedición de DNI, pasaportes y TIE.

Con la presión adicional que representa la necesidad de avanzar con los procesos de regularización, la administración ha pedido a los trabajadores que se ofrezcan como voluntarios para atender la creciente carga de trabajo. Sin embargo, la efectividad de esta medida será incierta, dado el volumen de trabajo ya existente y los desafíos tecnológicos que complican el buen funcionamiento administrativo.

En resumen, la situación actual en Cataluña refleja una problemática mayor que afecta no solo a los solicitantes de regularización, sino también a un sistema administrativo que lucha por adaptarse a la creciente demanda en un contexto de recursos limitados y desafíos tecnológicos. La necesidad de soluciones eficaces es urgente para garantizar que todos los solicitantes tengan acceso a los documentos necesarios para su regularización y, por tanto, su integración en la sociedad.